El deporte de la vela en nuestro pais se mantiene gracias al apoyo de instituciones como el Yacht Club Uruguayo, el Yacht Club Punta del este, el Club Nautilus, el Náutico de Carrasco, mayoritariamente ubicados en la capital del país. Ellos han dado figuras importantes como Foglia, Meerhoff y varios que han trascendido en regatas internacionales. Sin embargo una de las figuras mas importantes, Dolores Moreira, ha creado su carrera desde el interior del país, en el Yacht Club Paysandú
Comparando el desarrollo de este deporte con nuestros vecinos vemos que, a pesar de las enormes facilidades naturales, son pocos los deportistas que sobresalen.
Los Fabini, Moreira, Meerhof, Achával y otros ya mencionados son destellos notables, pero no consolidan un entorno deportivo enraizado y accesible a la mayoría de los jóvenes.
Existen clubes y asociaciones en casi todos los departamentos con acceso a espejos de agua que permiten la navegación o la práctica de otros deportes náuticos.
Algunos tienen una larga tradición de competencias y de práctica permanente, como el Yacht Club uruguayo, el Yacht Club Punta del Este o el Yacht Club Paysandú. Hay otras instituciones en los que la navegación es una actividad accesoria a su acontecer social u otros deportes. En el interior, iniciativas a fuerza de vocación y luchando con escasos recursos, tienen actividades mayoritariamente estacionales y bastante mas abiertas en dar acceso a los interesados en practicar vela. El Yacht Club Paysandú y el Club Remeros Fray Bentos mantienen desde hace décadas dos importantes regatas fluviales que ya son acontecimientos internacionales.
Material humano existe, y la prueba de ello son importantes logros en competencias de alto nivel, pero los ejemplos son escasos y limitados a un cierto elitismo que prima en las grandes instituciones. La relación entre los cientos de kilometros de costa fluvial y marítima que posee nuestro país y el surgimiento de navegantes deportivos de fuste, es escasa. A pesar de ello Uruguay ha logrado figurar en el Medallero Olímpico y en primeros puestos en regatas monotipo a nivel mundial.
Saludamos entonces la nueva participación de nuestra representante en las futuras Olimpíadas y auguramos que su ejemplo sirva, no solamente como inspiración a quienes sientan la vocación de la vela, sino también a que las autoridades del deporte nacional vuelquen apoyo y recursos a un deporte de alta calificación física y espiritual a quienes lo practican.