A medida que se divulgan los términos del contrato UPM2, se registran mas focos de resistencia por parte de diversos actores sociales afectados.
La negativa por parte del Ministerio de Obras Públicas de modificar el trazado que corta ciudades por la mitad, hace evidente que la actitud del gobierno es cumplir a rajatabla los plazos exigidos por la multinacional sin siquiera considerar un eventual ahorro de costos de los desvíos solicitados.
El trazado del ferrocarril de UPM, pues no cabe llamarlo de otra manera, ha afectado a cientos de propietarios de viviendas al costado de la vía. Cortes de agua y energía, inundación de viviendas, trenes que pasarán casi por la ventana del dormitorio, han generado una reaccioón negativa en gentes que antes apoyaban el proyecto.
La opinión de reconocidos técnicos en cuanto a los efectos ambientales de la planta sobre el cauce del Río Negro, el negativo impacto del monocultivo de eucaliptus con su descarga de taninos en los cursos menores de agua, afectando la cadena alimenticia de una parte importante de la fauna, van develando efectos negativos adicionales.
Personeros de los departamentos a los que se prometiron innúmeros puestos de trabajo ven día a día esfumarse sus expectativas, pues las empresas contratan personal ajeno a la región.
Además de los efectos ambientales, en ediciones anteriores hemos enumerado otras afectaciones a la soberanía financiera, judicial y educativa. He llegado a oir que UPM ha llegado para demostrarbnos las virtudes de la cultura escandinava...!!! dicho ni mas ni menos que por un Ministro de Estado.
UPM ha desatado en los medios de comunicación una campaña de elogios y justificación del proyecto, partiendo de la falacia de que Uruguay exporta celulosa, cuando la triste realidad es que de aquí, lo único que se exporta son troncos, y Finlandia se lleva la parte del león.
Lamentable papel de los medios que se han prestado (o vendido) a los intereses de UPM. Patético ser testigo de que periodistas que se golpean el pecho con su objetividad cedan ante el poder económico de quienes llegan a apropiarse de nuestros recursos con el mismo afán de piratería de siglos pasados.
  Long John Silver Hermano de la Costa