En 1760 el "King Ceorge III", que lucía en la proa la figura de ese rey, tuvo que volver grupas al encontrarse en el Canal de la Mancha con una abrumadora fuerza francesa. El contramaestre del navío cogió un trozo de tela y envolvió con él la cabeza del mascarón.
Interrogado por un oficial, el hombre explicó que había vendado los ojos de Su Majestad para evitarle la contemplación de una escena que afligiría su alma.
El "Brunswick", otro barco inglés, hallábase trabado en combate en 1794, cuando una bala de cañón le voló el sombrero de copa a su airoso mascarón, representativo del duque de ese título. Ante el movimiento de pánico de sus marineros, que veían en esta casualidad un anuncio de derrota. el comandante se apresuró a quitarse el bicornio, que mandó clavar en la cabeza patrocinante del duque.

En 1654 el célebre constructor Donald Mc Kay se propuso conquistar la cinta azul de velocidad y botó al agua una fragata que bautizó con el nombre de "Lightning" ("Relámpago"). Para simbolizar la nominaci6n, colocó en la roda el mascarón de una diosa que blandía en la diestra un rayo dorado, emblema de ligereza.
lmpulsado por vientos insólitos, el " Lightning" cruzó el Atlántico en carrera endemoniada, nunca vista hasta entonces, registrando en una singladura eI andar record de dieciocho nudos. Prodigio náutico que no volvió a producirse.