EL COMIENZO DEL FIN PARA LA INDUSTRIA TURÍSTICA DE PLAYA EN URUGUAY
Por considerarlo de suma importancia y actualidad transcribimos parcialmente esta nota de La Prensa UY de fecha 14/09/2019.
No es un título catastrófico al azar. Un informe científico confirma que décadas de desprecio y falta de atención a los problemas del medio ambiente en el país, comienzan a tener consecuencias graves; aquí la insospechable publicación del Washington Post (www.washingtonpost.com/graphics/2019/national/climate-environment/climate-change-world/).
Frente a las costas de Rocha, se ha generado un “gota caliente” que al momento tiene una extensión de 336.000 kms2, casi el doble de la superficie terrestre de Uruguay, que, sumada a los factores de cambio climático, ya ha logrado aumentar la temperatura del mar por encima de 2º C, casi 3º. Esto supone más de lo previsto en las expectativas de aumento global de la temperatura. Si se supera 1,5ºC , las consecuencias serían nefastas. Y este punto caliente en el océano, ¿es una casualidad?. ¿Una maldición de la naturaleza?. No.
Es lo que recogemos por no haber prestado atención a la contaminación generada por el Canal Andreoni, en el Departamento de Rocha, durante cuarenta años. Uruguay, supuestamente cuenta con el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, bajo la responsabilidad de la Arquitecta Eneida De León, que actúa en conjunto con la Dirección Nacional de Medio Ambiente, para atender temas relacionados con el ambiente. Ambos organismos, se han dedicado a despreciar los informes técnicos- científicos, sobre medio ambiente, en diversas zonas del país.
Por el llamado canal Andreoni, durante décadas, se han vertido al océano, todo tipo de contaminantes, pesticidas, animales muertos, basura, deshechos humanos y todos los etc. que se quiera poner. Primero, fue quedando inútil la playa de La Coronilla y su entorno; un paraíso de la naturaleza, arruinado. Ahora, la situación pasa a ser irreversible y las consecuencias serán para los 400 kms de playa que tiene Uruguay
Ya lo hemos experimentado en el pasado verano. Algas (cianobacterias) en toda la costa uruguaya, que impactó en una de las principales industrias del país, el turismo. Esta “gota caliente”, que fue creciendo durante años y años, genera como una barrera natural y favorece que las aguas contaminadas que bajan del Río Uruguay se acumulen y ya no puedan “limpiarse” naturalmente en el océano.