Los expertos españoles calcularon cuanto pesaría esa caja cargada de piezas de metal, de plata más concretamente. Los 120 kgs. resultantes quedan lejos de los 18 kilogramos que figuraba en los recipientes. Algo no cuadraba con lo que decía Odyssey públicamente. Cuando las cajas llegaron a España descubrieron que las valijas estaban vacías en dos tercios, es decir, que tan sólo una pequeña parte estaba ocupada por monedas. El resto, por debajo, estaba hueco.
Cerca de 275.000 monedas eran inservibles. Estaban rotas, deformadas o destrozadas por la explosión que hundió a la fragata española.
El tesoro de Nuestra Señora de Las Mercedes estaba formado por 574.341 reales de a ocho, la moneda que sirvió de base para la creación del dólar norteamericano-, además de 212 doblones de oro. A precios actuales del mercado de la numismática y el coleccionismo, los expertos españoles tasaron las monedas. El importe obtenido, a 40 dólares cada doblón y a 1.700 cada doblón de oro ascendía a 23,4 millones de dólares, un importe muy lejano de los 500 millones en los que Odyssey tasó el tesoro.
El Ministerio de Cultura dedicó grandes esfuerzos a la recuperación del tesoro, que posteriormente sería expuesto en Cartagena y en el Museo Arqueológico de Madrid, así como en el Museo Naval. El coste de los trabajos de laboratorio para reparar las monedas fue muy alto, entre 4 y 5 millones de dólares, dejándolos listos para su venta en el mercado. Por lo que el precio final del tesoro quedaría reducido a 7 u 8 millones de dólares. Setenta veces menos de lo anunciado por Odyssey en 2007.
Para los mayores expertos en tesoros submarinos del panorama nacional, la compañía estadounidense desplegó una gran campaña de marketing de cara a la prensa, y sobre todo, hacia sus potenciales accionistas. La mayoría de las empresas ‘cazatesoros’ norteamericanas cotizan en bolsa y sus descubrimientos suelen reportar grandes beneficios en el mercado estadounidense.
Así ocurrió precisamente con Odyssey los días posteriores al hallazgo del tesoro de Nuestra Señora de Las Mercedes. El anuncio de la captura de un botín de 500 millones de dólares disparó la cotización de sus acciones.