Construida en Francia en 1863, partió de Cádiz el 4 de Febrero de 1865, regresando al mismo puerto el 20 de Setiembre de 1867, convirtiéndose en eñ primer buque acorazado en dar la vuelta al mundo, un hito histórico, pero muy olvidado. Durante su viaje de más de dos años, la Numancia participó en la guerra Hispano-Sudamericana : Chiel, Perú, Bolivia y Ecuador contra España. Una guerra estúpida provocada por los continuos errores de uno y otro bando, sin objeto ni objetivos y que nadie pone en claro de qué modo empezó.
Con el grado de Contralmirante, Méndez Núñez atacaba el puerto chileno de Valparaíso, en el que se encontraban las flotas de guerra británicas y estadounidenses. Sus Comandantes en Jefe amenazaron al español : Si atacaba este puerto ellos se interpondrían.. El gallego replicó que cumplía órdenes y que si intervenían serían considerados enemigos y atacados también y lo dejó claro con una frase que pasó a fromar parte de los libros de historia: “España, la Reina y yo preferimos honra sin barcos que barcos sin honra”.
Las flotas británica y estadounidense escaparon del lugar, dejando vía libre al bombardeo que finalmente derivó en la rendición del Puerto de Valparaíso. También atacó el puerto del Callao, fuertemente defendido, donde obtuvo otra nueva victoria que acabó forzando la firma de la paz entre los contendientes.
La Numancia volvía a Cádiz finalizando su hito de ser la primera en dar la vuelta al mundo y Casto Méndez Núñez, herido en Callao, fue recibido en España como un héroe nacional y honrado en todas las ciudades de España con su apellido o con el apodo de "El del Callao". Fue nombrado Vicepresidente del Almirantazgo, además de elegido Diputado en las Cortes por el Distrito de A Coruña y fallecía en Pontevedra el 21 de Agosto de 1869. Sus restos se conservaron en Moaña hasta que, en 1877, el Rey Alfonso XII visitó su tumba y ordenó trasladar sus cenizas al Panteón de Marinos Ilustres de Cádiz.
Decenas de buques escoltaron por la Ría de Vigo al séquito con los restos de Núñez, se hicieron salvas de artillería desde tierra y al llegar a Cádiz, todas las autoridades se unieron en tierra a la comitiva, acompañando sus cenizas a lo largo de las calles con lazos negros en señal de luto hasta su lugar de reposo.