Mencionábamos antes la variedad y diferencia de tumbas y enterramientos. La gran cantidad de sarcófagos de piedra tallada identificaba, sin dudas, el rango de los personajes que eligieron San Agustín como su última morada. Los mas vistosos se corresponden directamente con la alcurnia del difunto, pero hay uno que llama la atención por su tamaño. Podría alojar un cuerpo de tres metros sin problemas. Cuenta además con asas talladas en la propia piedra. No solamente el tamaño es lo asombroso sino el tamaño de la piedra en la que fué tallado, y con seguridad el enorme trabajo para la confección de las asas, donde fué necesario desbastar una gran cantidad de material para tan pequeños adminículos. Hay otros con grabados de animales e incluso uno con representación de la figura humana.
El único lugar en el que se constata la presencia humana es en una fuente llamada El Lavapatas. Consiste en una especie de bañera de cuatro metros por tres, con asientos. Supuestamente era utilizado por los responsables de la necrópolis como lugar de relajación y conversación. A su alrededor, la piedra está tallada de tal forma que al correr el agua de la fuente revela figuras de animales. Monos, caracoles y otras figuras aparecen mágicamente. Para evitar la erosión, la fuente se cierra excepto para visitas guiadas,
Estas imágenes no le hacen justicia, pero la idea del Lavapatas es genial. Imaginen un momento de paz en las altas temperaturas de la región oyendo solamente el canto de pájaros y el rumos del agua dibujando en la piedra. Quienes tengan interés en más imágenes, comunicarse por mail.