Eric de Bisschop fué un personaje multifacético del entorno marítimo de principios del siglo XX. Polémico, casi un tránsfuga, pero lleno de inquietudes que le llevaron a intentar rebatir las teorías de Thor Heyerdhal, viajando en sentido contrario al que lo hiciese el aventurero sueco a bordo de la renombrada Kon Tiki.

Nacido en Pas de Calais en 1891 en el seno de una familia rica, Eric tuvo como su padrino al Mariscal Petáin, héroe de Verdún el la Primera Guerra Mundial y luego mal conocido por su actuación durante la Segunda Guerra Mundial con su política colaboracionista con la ocupación nazi en Francia. Fué degradado y condenado a muerte pero su pena finalmente conmutada por cadena perpetua.

Instruido en una escuela de los Jesuitas y formado como marinero, fue en 1914-1915 comandante de un navío patrullero en el estrecho de Calais; después entró en las fuerzas aéreas, donde sufriría un grave accidente en 1916.

Concluída la Primera Guerra Mindial y recomendado por su padrino, partió hacia China en 1927 para trabajar en una plantación, trabajo que abandona al cabo de tres años, luego de un confuso incidente sobre manejo de fondos. Conoce allí a Joseph Tatibouet, quien a la postre fuese su compañero de aventuras. Construyen un junco chino, el Fou Po, y parten a la exploración científica del suroeste del Pacífico. En el verano de 1935 Fou Po y tripulantes son arrestados por la Marina Japonesa, protagonizando luego una dificultosa fuga desde la isla Jaluit en las Marianas, hacia Hawai.

Llegaron el 25 de octubre a Kalaupapa, en la Isla Molokai, prácticamente muertos de hambre. El 27 de octubre, el Fou Po fue destruido por un temporal con todos los papeles de observación científica de los tres años pasados. En Honolulu Bisschop conoce a Constance Constable con quien se casa en Francia en 1938, apadrinado por el ya Mariscal Pétain.
Vuelto a Honolulu, comienzan allí las andanzas que le harían conocer como marino aventurero. Con su inseparable amigo construyen Kaimiloa un catamarán polinésico (denominación que no le agradaba al francés, prefería la de doble canoa) y acompañado únicamente por su inseparable Tatibouet, desde Honolulu hasta Cannes, pasando por Australia y el Cabo de Buena Esperanza, en un viaje que duró 15 meses, recorriendo 19.000 millas náuticas. Las peripecias están relatadas en su libro Kaimiloa, publicado en 1939.