Durante mas de un mes el fuego azotó en forma descontrolada vastas regiones del territorio de ese país. Si bien los incendios son fenómenos habituales en Australia, los de este año excedieron todo lo imaginable y superaron a fuerzas civiles y militares que tratarban de controlarlos. El saldo final, hasta la llegada de las lluvias fué de miles de casas devoradas por el fuego, un centenar de muertos y lo peor, casi 500 millones de animales que perecieron en las llamas.
La tragedia humana es enorme. Casas, campos y herramientas de trabajo, ganado, mascotas y vidas humanas es el saldo que dejaron los múltiples incendios. Bomberos y voluntarios vieron día a día sus esfuerzos frustrados por la fuerza de la Naturaleza desatada en un infierno de humo y llamas. Solamente la misma Naturaleza, al aparecer copiosas lluvias, hizo posible que los fuegos fuesen dominados. Reconstruirel país en su faceta económica no será fácil, pero lo que no puede volver a su estado anterior es el espíritu de los pobladores que de un día para el otro vieron sus futuros destruídos.
La fauna australiana es muy particular. Por su carácter de enorme isla, sus especies evolucionaron en forma muy diferente a las del resto del mundo,
Sin desconocer el nivel de la tragedia a nivel humano, el golpe a la ecología australiana y mundial es enorme. Sus marsupiales, los tan tan conocidos canguros, y símbolo de Australia a nivel mundial seguramente hayan sido incinerados en gran número, imposibilitados de escapar al círculo de fuego. Junto con ellos, la vegetación que les servía de alimento y que seguramente fue también consumida por las llamas, escaseará por un tiempo y será un factor de riesgo para los supervivientes de la especie.
Los Koalas, esa simpática especie de osos, con su alimentación totalmente adaptada a las hojas de eucaliptus, seguramente han estado en primer lugar entre las víctimas del fuego, pues su habitat natural es en los bosques de eucaliptus, justamente donde los incendios alcanzaron su máxima intensidad. Se estima que pereció el 50% de la población de koalas. El eucaliptus tiene su corteza adaptada al fuego y se recuperará con facilidad y con ella la fuente de alimentación de estos animales, pero la estimación primaria de la recuperación de la especie es muy poco optimista.