53.000 BARRILES DE MERCURIO SE HAN TIRADO AL MAR EN SUECIA DESDE LOS AÑOS 50 EN ADELANTE.
Descubiertos en el año 2006, frente a las costas de Suecia, procedían de una fábrica de cloruro de vinilo de la localidad de Stockvik, en Sundsvall. Fueron arrojados en las décadas de 1950 y 60, y los pescadores locales los encontraron al izar sus redes. Mientras los barriles se oxidan y el mercurio amenaza con contaminar el mar, se trata de determinar quien debe retirar los barriles del fondo del mar... pues la empresa responsable de los vertidos Stockholms Superfosfat Fabriks AB (después conocida como KemaNord) ya no existe.
Esos barriles contienen muy probablemente cloruro de mercurio, una sustancia muy tóxica que al liberarse en la naturaleza, puede convertirse en metilmercurio. Algo aún más peligroso advierte el profesor Dan Bylund, profesor de la Universidad de Mid Sweden. Los expertos temen los efectos del metilmercurio, un compuesto neurotóxico que puede causar daños al cerebro y al sistema nervioso.
 
El material, que por ahora detiene el flujo de mercurio y la potencial contaminación ambiental, se está oxidando de manera paulatina. Sin embargo, ¿quién o quiénes son los encargados de limpiar el desastre ?
Asimismo, los expertos ratificaron que el metilmercurio representa una bestia negra contra la salud humana, porque causará daños al sistema nervioso y el cerebro. La probable contaminación ambiental también afectaría a los animales con trastornos en el tracto digestivo y los riñones. Las autoridades locales han identificado tres fábricas existentes (Fortum Ljunga Kraft AB, Fortum Sverige AB y Bygglim Sverige AB) que deberían asumir la retirada de los vertidos, empresas que sin embargo rehuyen toda responsabilidad.