Fue un hombre culto, típico renacentista, con deseos de trascendencia. Escribió sobre el viaje y al regreso dirigió copias de su narración a varios personajes de su época para hacerles conocer las maravillas de los lugares conocidos, pero también con la finalidad de que su nombre alcanzara fama y eternidad.
A los 26 años, enterado de la expedición que se estaba preparando al Maluco, se presentó ante Fernando de Magallanes con una carta del cardenal Francesco Chiericati (aún existe el palacio de este señor construido por Andrea Palladio), para quien trabajaba. Magallanes lo aceptó para integrar la expedición en la nave Capitana, la Trinidad, con el cargo de sobresaliente, es decir, sin oficio específico y con cargo de pagarse el viaje. Seguramente habrá esgrimido como argumento que escribiría una relación del viaje que los haría famosos en toda Europa.
Al regreso, escribió varias veces la relación del viaje entregándolas a varios destinatarios distintos. La primera fue para Carlos I de España y luego a varios personajes de Italia e incluso al Gran Maestre de Rodas.
Pigafetta era consciente de la hazaña que significó la expedición al dar la vuelta al mundo y el descubrimiento de tierras, lugares, mares y hombres no conocidos hasta entonces en el entorno europeo, así como de los lugares visitados y de la importancia de sus observaciones sobre los indígenas (americanos y asiáticos) y de nuevas plantas y diferentes animales. No tenía espíritu de registro histórico, sino más bien una actitud de escritor, mezclando lo observado con buena dosis de fantasía. Y también, con falta de objetividad, notándose sus preferencias en forma notoria, incluso su lealtad total hacia Magallanes y su total prescindencia de Sebastián Elcano. Aunque regresó en la Nao Victoria jamás mencionó a este último no obstante haber sido el promtor del regreso sanos y salvos

Para saber más sobre la familia Pigafetta, sobre Vicenza y sobre el papel que los italianos le asignan a su participación en la expedición de Magallanes, concurrí a la biblioteca Cívica Bertoliana de Vicenza, donde consulté abundante bibliografía sobre la ciudad y el material sobre Pigafetta, entre ellos, la muestra que se hizo en el año 1993 sobre documentos familiares y el panorama de Vicenza a principios del siglo XVI.

En el año 2004 se armó una muestra y se publicó un libro con datos biográficos a cargo de una descendiente, la escritora Rita Pigafetta. En especial, hubo una obra de teatro que se representó durante el otoño de ese año. También Pigafetta figura como autor de un Tratado de Navegación, que se incluye en la citada recopilación y un prefacio histórico de gran valor documental referente a la Relación , que fue descubierta en la biblioteca Ambrosiana en el año 1800, base de las más actuales, tema al que nos referiremos en un próximo artículo.