El Maltese Falcon, el barco de vela más grande y caro del mundo
El Maltese Falcon (El Halcón Maltés) es un velero construido en el año 2006 por el astillero italiano Perini Navipara el multimillonario americano Thomas Perkins. Lo que hace único al Maltese Falcon es el uso por primera vez del Dynarig, un sistema de propulsión a vela ideado por el ingeniero alemán William Pröls en los años 60.
Con sus 88 metros de eslora total, el Maltese Falcon ha peleado durante los últimos 10 años con el Eos por el título de yate a vela más grande del mundo (el Eos tiene más eslora total, 93 metros, aunque el Maltese Falcon es más largo en cubierta y en la flotación). En el año 2005 el millonario americano Thomas Perkins encargó al astillero Perini Navi la construcción del Maltese Falcon, con un presupuesto nunca confirmado de entre 140 y 275 millones de euros, y diseño del estudio de arquitectura naval holandés Dykstra Naval Architects.
Obviando sus proporciones gigantes, lo mas original del velero es el sistema de aparejo Dynarig. En el caso del Maltese Falcon, consiste en tres mástiles, provistos de seis gavias cada uno, y cuyos paños se despliegan automáticamente en minutos mediante un software de control. Cada uno de los mástiles rota independientemente sobre su base lo que permite trimar el conjunto como si se tratase de una sola vela, aumentando notoriamente la eficiencia.
Eso da una superficie de impulsión de 2.400 metros cuadrados que, orientada por ordenador para su mayor eficiencia, desarrolla una potencia que se traduce en unos veinte nudos de velocidad navegando a vela.El buque puede ser llevado por una única persona, aunque presume de poder navegar controlado solamente por la electrónica de a bordo. En su haber cuenta ya con varias travesías transoceánicas.
No solamente la innovación técnica destaca en este maxi velero. Sus instalaciones permiten recibir 18 pasajeros y la correspondiente tripulación en ambientes que resaltan por su lujo y diseño avanzado. Partes de la cubierta transparentes permiten la visual al exterior. Por unas escales circulares, que conectan todos los habitáculos, se llega a la zona común donde el espacio más grande e importante es el salón, si bien también destaca el despacho y la biblioteca.
Apenas tres años después de su botadura, en 2009, Perkins decidió poner en venta su velero. Elena Ambrosiadou, una de las empresarias más ricas del mundo, se convirtió en la armadora de The Maltese Falcon a cambio de unos 70 millones de euros, casi la mitad de lo que el magnate desembolsó para construirlo. Pero el armador volvió a navegar varias veces más en su sueño flotante, en su legado náutico.
Tom Perkins falleció en 2012 a los 84 años de edad. Además de su olfato para invertir en empresas tecnológicas que luego se convirtieron en gigantes de Silicon Valley, como Google, Amazon, Hewlett Packard o Netscape, el magnate estadounidense fue uno de los mayores coleccionistas de joyas flotantes