El Micelio, un Hongo del que Deberíamos Saber Mas
El Micelio o micorriza, es un hongo que se expande por debajo del suelo creando una red de conexión entre todas las especies vegetales, algo así como la red de internet, que les permite no solo comunicarse, sino que además cuidarse, protegerse, alimentarse, abastecerse de agua.
Se conoce como micelio al conjunto de hifas que forman la parte vegetativa de un hongo.Los cuerpos vegetativos de la mayoría de los hongos (y, por tanto, el de los líquenes) están constituidos por filamentos pluricelulares denominados hifas. Las hifas crecen tan solo apicalmente en el ápice. Las hifas pueden crecer con mucha rapidez, hasta más de 1 mm por hora. Por este motivo y por las frecuentes ramificaciones surge en el sustrato una maraña de hifas con una enorme superficie: el micelio
Las hifas de los hongos superiores presentan septos, divididas en cámaras y células; pero con perforaciones, por lo que también en estos hongos el plasma forma un continuo, constituyendo en algunos casos el ser viviente de mayor dimensión a nivel mundial.
La profesora en la Universidad British Columbia, Suzanne Simard, expresa : " Sí, los árboles se comunican entre sí a través del micelio.  Más bien, son parte de una red que está en constante interacción, y en donde la colaboración es lo primordial. Esta red subterránea la llamamos red de micorrizas (“mycorrhizal network” en inglés)”. La asociación mutualista planta-hongo, dos seres provenientes de reinos muy distintos, tiene resultados muy efectivos. Los árboles capaces de utilizar la energía del sol para reunir seis moléculas de CO2 y transformarlas en glucosa, transfieren desde la copas hasta sus raíces estos carbohidratos, alimentando a las micorrizas.
El hongo, especialista del suelo, extiende su micelio (red de hifas) a velocidades sorprendentes, llegando a sitios que las raíces ni sospechan. Así, le entregan a sus plantas hospederas agua y nutrientes, inaccesibles de otro modo. Esta asociación es crucial, y el 95% de las plantas comparten esta simbiosis con los hongos. Incluso, se sostiene que la primera planta terrestre fue exitosa fuera del agua gracias a la asociación con un hongo.
Las micorrizas son conocidas desde hace décadas, pero no fue hasta hace poco que  comenzó a comprenderse la complejidad e importancia del rol que implica una red de micorrizas en los ecosistemas forestales. Se comienza a hablar de red cuando un hongo se conecta a las raíces de dos o más plantas, formándose así un puente de comunicación entre ellos. Esta conexión permite que, a través de avenidas subterráneas exclusivas, señales y nutrientes sean traspasados de planta a planta.
Todo tiene un lenguaje. Es el lenguaje universal. Aprendamos a reconectarnos con ese idioma que no es verbal, para poder comprender que todos somos parte de lo mismo. No somos superiores, ni inferiores. Aun nos falta mucho que aprender de nuestros hermanos mayores, los árboles y el bosque, y por sobre todo aprender de Nuestra Madre Tierra