El ex marino ruso Fedor Konyukhov llegó a la ciudad fueguina de Usuhaia luego de convertirse en el primer hombre en cruzar el Cabo de Hornos en una embarcación a remo, tras ciento cincuenta y cuatro días de navegación. La duración exacta del viaje fue de ciento cincuenta y cuatro días, trece horas y treinta y siete minutos en recorrer los 7.800 kilómetros desde el puerto Dunedin en Nueva Zelanda, desde donde partió el 9 de Diciembre de 2018, hasta llegar a destino el 29 de Abril de 2019.
Konyukhov, nacido nacido el 12 de diciembre de 1951 en el pueblo de Chkalovo, a orillas del Mar Negro, posee una vasta historia de hitos marítimos.
Entre ellos la circinnavegación del mundo en cuatro ocasiones y ha cruzado el Océano Atlántico en quince oportunidades. Por si fuera poco, ha alcanzado el Polo Norte, el Polo Sur y la cima del Monte Everest. Kóniujov ha establecido récords mundiales, en particular por cruzar el Atlántico en un bote de remos solo en 46 días,]​ la mejor distancia de 24 horas en el mismo barco (110 millas), y cubrió unos 800 km en 15 días y 22 horas durante una travesía por Groenlandia con perros de paseo en trineo.
Después de meses en solitario en las aguas pacíficas, Konyukhov hizo contacto con los aviadores de la Armada chilena, que tardaron en localizarlo al encontrarse en medio de la espuma generada por las olas de casi 3 metros que había en el océano en ese momento. Fue avistado por primera vez en aguas chilenas a 650 kilómetros de la ciudad de Punta Arenas, ya habiendo cruzado el océano a los 141 días e travesía.
Al tomar contacto con klos aviadores, Konyukhov expresó ; "Estoy feliz de hablar con ustedes y me siento motivado al escuchar a personas después de tanto tiempo." Al término de este contacto, el marino continuó su viaje hasta llegar a la ciudad de Usuhaia.
El marino arribó al muelle de la Asociación de Actividades Subacuáticas y Náuticas de Usuahia, (AFASYN), luego de haber cruzado la linea imaginaria en la que se unen el Océano Pacífico y el Atlántico, donde enfrentó olas de siete metros y vientos de mas de 80 kilómetros por hora. Sin embargo, el navegante mostró una extraordinaria soluidez física y mental, a pesar del esfuerzo y las limitaciones impuestas por la estrechez de su embarcación
Konyukhov, sacerdote ortodoxo, utilizó para su viaje un kayak de 30 pies llamado Akros, construído en fibra de carbono y kevlar construído por la firma británica Rannoch Adventure, la misma que le proveyó de otras embarcaciones usadas en sus anteriores proezas náuticas. Su sed de aventuras, no mitigadas por su quehacer religioso, ya apunta a una nueva empresa. Junto con el oceanógrafo Arthur Chilingarov piensan descender a la Fosa de Las Marianas a recoger muestras de suelo y vida, y plantar allí una bandera rusa y un crucifijo ortodoxo de casi 60 kgs., tallado en piedra por un famoso joyero