Tew retornó a Rhode Island donde obtuvo una nueva Patente de Corso de las autoridades locales para atacar barcos franceses en nombre de la corona de Inglaterra. Se embarcó en el Frederick junto con un tal Frederick Philips. Nuevamente con Misson, con dos barcos y 250 tripulantes, pusieron proa al norte. En costa sur de Arabia lograron el asalto al barco del Gran Mogul con mil peregrinos en viaje a La Meca en el Mar Rojo conteniendo grandes riquezas, entre ellas sedas, oro y especias, lo capturaron fácilmente sin perder un hombre (el navío apresado estaba abarrotado) y desembarcaron a todos salvo a cien muchachas de entre 12 y 18 años que los piratas reclamaron para "crecer y multiplicarse". Misson, viendo los llantos de las adolescentes y sus familiares, estuvo a punto de desistir de la idea, pero sus hombres se lo impidieron.
Después de una disputa entre Misson y Tew que fue solucionada amigablemente, Tew fue nombrado almirante de la flota. Quiso fortalecer la ciudadela porque carecía de hombres para su defensa, pero no obtuvo apoyo y formó así su propio asentamiento. Aprovechando la ausencia de una parte de la flota pirata, una de las tribus de nativos malgaches atacó la república y arrasó las debilitadas defensas. Fue una masacre. Caraccioli murió en la defensa. Misson apenas pudo escapar con 45 hombres, dos barcos y aún un considerable tesoro. Tew, semanas después, obtuvo noticias de Misson que el asentamiento había sido atacado por nativos, el ataque provocó la caída de Libertatia; Tew y Misson se repartieron los barcos y el dinero y se separaron. Antes de alcanzar el Cabo, se desató una terrible tormenta y fue el fin de François Misson.

En su regreso a Newport en 1694 vivió una vida tranquila pero fue persuadido de hacer nuevos viajes. En ese año, en Nueva York, obtuvo del gobernador Ben Fletcher, a quien relató sus aventuras, una nueva Patente de Corso. Pagó por ella trescientas libras. Partió de Newport con su tripulación y un renovado barco Amity, más cuatro capitanes que lo acompañaban. Al tener la flota un primer asalto fructífero en el mar Rojo en junio de 1695, Tew encontró la muerte probablemente bajo el ataque de un barco hindú. Según Charles Johnson, una bala atravesó el vientre de Tew quien trató de retener sus entrañas. Al ver esto su tripulación se rindió sin oponer resistencia.