El Original Houdin Padre de la Magia
Apodado el "padre de la magia moderna", Jean-Eugène Robert-Houdin es considerado uno de los más grandes magos de todos los tiempos, en el origen de casi todos los grandes trucos de la magia contemporánea. Gran parte de su fama se debió a la originalidad de sus geniales autómatas que causaron admiración en todas las cortes europeas del Siglo XIX.
Nació en Blois el 17 de Diciembre de 1805, llegando a ser el mas grande ilusionista de Europa. En su famoso Teatro Houdin, llevó a cabo muchas transformaciones para sus espectáculos instalando máquinas tan eficientes como invisibles. 
Introdujo electricidad y el electromagnetismo en el arte de la magia; Fue gracias a los motones de Smee que la corriente llegó en anillos fijados al techo del escenario y la sala. Cada uno de los muebles, pedestales, consolas laterales o mesa central, permitían cambios o cargas invisibles a los ojos más exigentes, y un ingenioso dispositivo de dibujo controlaba, de forma remota, los famosos autómatas y piezas mecánicas que componían sus espectáculos..
El joven Jean-Eugène Robert desarrolló una pasión por la mecánica desde muy temprano cuando vio a su padre Prosper Robert, un relojero de gran prestigio, trabajando en su taller. Su padre le propuso estudiar derecho y le obligó a realizar estudios de literatura en el colegio de Orleans de 1816 a 1823. Poco duró en su puesto con el Notario Monsieur Roger.
En Septiembre 1825, su padre, retirado de los negocios, loenvía como aprendiz de relojero con un primo en Blois, donde puede satisfacer su pasión por la mecánica y la relojería. Se convirtió en relojero en 1828, y se colocó en un el taller del muy conocido relojero Noriet, en Tours.
En 1830, se convirtió en relojero del quien luego sería su suegro, un relojero de Blésois afincado en París, pero que seguía con atención las sesiones de los prestidigitadores de la época.
En París, se perfeccionó en los campos de electricidad, relojería y construcción de autómatas. Presentó varias invenciones, incluida su primera patente en 1837: un reloj despertador más ligero que los existentes. Crea otros relojes misteriosos cuyo mecanismo era invisible y, finalmente, construye sus propios y geniales autómatas.