El 16 de Abril ppdo. la Ciudad de Fray Bentos llegó a sus 160 años de historia. Quizás para el lector casual esto signifique una fecha mas. Sin embargo, para quienes nacimos allí, no es una fecha cualquiera. Nació de la mano de los albores de nuestra industria cárnica, primero como puert cercano al Saladero de Mbopicuá, luego como sede del Frigorífico Liebig's hasta llegar al Anglo que hizo el nombre Fray Bentos conocido en todo el mundo.
Estos textos, ademas de acompañar la celebración, están cargados de muchos recuerdos de mi infancia. Me disculpo por eso, pero no ponerlos aquí sería una traición a mi memoria.
En cada una de estas etapas Fray Bentos recibió gente de muchas partes del mundo. Alemanes cuyos apellidos aún persisten como lus Walther, Mûller, Lachmund o Steihardt; Ingleses como Moore, Barret, Jepp, Kennedy, Gooch o MacFarland; en otras etapas llegaron italianos, búlgaros, corsos y rusos, apellidos a veces ostentados por criollos con aspecto de gauchos de pura cepa. Este crisol de nacionalidades dió al pueblo una idiosincracia muy particular, donde nadie es mas que nadie, ni menos tampoco.
Mis recuerdos se remontan a las estribaciones de la Epoca de Oro de Fray Bentos, cuando todavía habitaban el Barrio del Anglo unas cuantas familias inglesas y cuando todos mis antecesores, abuelos, padres y tíos tenían relación de dependencia directa con el Frigorífico. Ya la actividad no era la misma que durante el período de guerra, pero en el recuerdo de los mayores se hablaba de jornadas de catorce o dieciséis horas y del pago al personal en libras esterlinas. Cuentan que una vez un barco descargó de noche un cajón de libras que quedó en custodia de quien oficiaba de sereno, mi abuelo, quien no le dió importancia. A la mañana siguiente cundió el pánico hasta que volvió mi pariente a su puesto y entregó el cajón ; "Ah si, ahí está en el rincón..."
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Dos conmemoraciones hacen parte de mis recuerdos de infancia en el Fray Bentos "de los ingleses" : La medalla en su caja de terciopelo azul y tapa roja, de oro 18 k que nos entregaron a todos los hijos de obreros que estudiábamos en el Instituo Anglo Uruguayo en 1951, y la fiesta en ocasión de la ascención de Edmund Hillary al Monte Everest en 1953, con una proyección de un documental sobre la hazaña. Además, en mi casa vivió durante un tiempo en calidad de inquilina, la señorita Phillys Jepp, cuñada del Administrador del Anglo, inglesa de pura cepa con su five o'clock tea, su manteca salada y su mermelada de tomate
En la Plaza Constitución, la mas céntrica de la ciudad, luce desde 1902 una replica de la glorieta que se encontraba en el Palacio de Cristal de Londres, donde la Reina Victoria acostumbraba recibir visitas y escuchar conciertos de música. La donación por parte de la Empresa Liebig's (que posteriormente sería el Frigorífico Anglo) se debió una búsqueda de estrechar los vínculos entre la compañía y la población de la ciudad de Fray Bentos, de la cual, hoy día, el kiosco es uno de sus iconos más representativos.