El MR. LIVINGSTONE, I SUPPOSE ?
Henry Morton Stanley (1841-1904) es el explorador mas famoso del Siglo XIX, con permiso de Sir Richard Burton (Nada que ver con el actor), otro gran viajero victoriano, pero íntegro, y que lo despreciaba profundamente. Stanley también es el autor de la archifamosa frase del título, La pronunció en una expedición legendaria : la búsqueda de un misionero perdido en Africa, David Livingstone
Al cabo de ocho meses de penalidades, Stanley encontró a su hombre en la Aldea de Ujiji, junto al Lago Tanganika. Fue entonces cuando planteó la pregunta por la que todavía hoy se le recuerda. Era una interrogación retórica porque en aquella zona remota de Tanzaniano había ningún otro blanco en miles de kilómetros a la redonda. El misionero falleció antes de dar su versión de los hechos. Su hallazgo fue un filón para Hollywood, con películas como Stanley y Livingstone, de 1939, con Spencer Tracy en el papel de protagonista.
El escocés David Livingstone fue un personaje irrepetible. Médico, misionero y explorador rastreó las fuentes del Nilo y halló las Cataratas del Lago Victoria. Denunció además algo que no le importó nunca a Stanley: la esclavitud. No estaba perdido; a pesar de su delicada salud, estaba donde quería estar: ayudando como podía a los habitantes de aquellos pueblos africanos.
Stanley, por el contrario fue un personaje oscuro. Sus viajes tenían una cara oculta y causaron mucho dolor y ríos de sangre. Muchas cosas en él eran una impostura. En primer lugar, era galés, y no estadounidense, como dijo en una etapa de su vida cuando emigró a Estados Unidos y adoptó el nombre de Henry Morton Stanley. Sus padres, un borracho y una mujer soltera que lo abandonaron, lo bautizaron como John Rowlands.
Para compensar sus humildes orígenes imprimió a su infancia una aureola digna de Dickens y a su madurez, una épica propia de Kipling. Sin embargo no logró engañar a todo el mundo. Un importantísimo contemporáneo lo descalificó : sir Richard Burton (nada que ver con el actor). Este gran políglota, viajero y escritor (1821-1890) le acusó de "Disparar contra los negros como si fueran monos".