El Polo Norte Magnético de la

Tierra se Mueve Hacia Rusia

A diferencia de los polos geográficos, los polos magnéticos de la Tierra, que son la base de nuestra navegación, se mueven activamente. El polo norte magnético se ha estado moviendo lentamente a través del Artico Canadiense hacia Rusia, pero su rápido ritmo con dirección a Siberia en los últimos años, a una velocidad de más de 54 kilómetro por año, ha obligado a los científicos a actualizar el Modelo Magnético Mundial, utilizado por los sistemas civiles de navegación, la Organización del Tratado del Atlántico Norte y los ejércitos de EE.UU. y Gran Bretaña, un año antes de lo previsto.
El polo ha sido amigo de los navegantes durante milenios, señalando con las agujas de la brújula en prácticamente todos los puntos del planeta. Y a diferencia del polo norte geográfico fijo, el polo norte magnético ha migrado poco a poco con el tiempo, moviéndose a través del Ártico canadiense hacia Rusia desde 1831. “Debido a variaciones no planificadas en la región ártica, los científicos han lanzado un nuevo modelo para representar el cambio del campo magnético entre 2015 y ahora”, informó el Centro Nacional de Información Ambiental y Ambiental de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.
El Modelo Magnético Mundial para 2020 pronostica que el polo continuará su camino hacia Rusia, pero ahora la velocidad está disminuyendo lentamente a casi 40 kilómetros por año. Desde su descubrimiento en 1831, el polo magnético ha recorrido 2.253 kilómetros.
El campo magnético invierte su polaridad cada cientos de miles de años, de manera que el polo norte magnético reside en el Polo Sur geográfico. La última inversión tuvo lugar hace 770.000 años.
Los investigadores pudieron estudiar la inversión de los polos analizando una medición global de sedimentos oceánicos, núcleos de hielo antárticos y flujos de lava. Los detalles dentro de esas muestras revelaron cómo el campo magnético de la Tierra se ha debilitado, desplazado parcialmente, estabilizado e invertido durante un millón de años. Aunque algunos creen que podrían ocurrir inversiones en el transcurso de una vida humana, los hallazgos no respaldan esa teoría.