Nuevo Museo : Naufragios en República Dominicana

En la paradisíaca isla caribeña La Española, donde conviven - frontera terrestre mediante - las Repúblicas Dominicana y la de Haiti, florecen los encantos naturales. Hermosas playas de arenas impalpables, aguas de azules intensos, bosques nativos de vegetación lujuriosa con todos los adjetivos que querramos agregarle.
No es de extrañar, entonces, que la República Dominicana tenga enclaves turísticos de fama internacional como el Hotel Bávaro y otros tantos resorts all inclusive a lo largo de sus playas, los que representan uno de los pilares más importantes de su economía.
Pero en los últimos años el turismo se ha vuelto un poco más exigente. No se conforma con el solo vacacionar sino que muchas veces pretende y hasta exige que el viaje sea también una experiencia de vida y de conocimiento del lugar. No alcanza con el sol y playa acompañado de bebidas tropicales sino que los nuevos turistas desean conocer un poco más del país, de sus costumbres, tradiciones y formas de vida. No solo de la historia grande -la independencia y héroes nacionales- sino también de la historia chica, de los problemas sociales y políticos, de como se vivía en tiempos pasados y como se llegó al desarrollo actual.
En este sentido, en este entorno de aguas transparentes del Caribe también aparece la contracara: la furia de los temporales que la asolan durante determinadas épocas del año, llenando de zozobra y desgracias  materiales a las islas de Caribe y hasta el suelo continental de Méjico y el sureste de los Estados Unidos. Y estos terribles huracanes, sumados a los piratas y bucaneros en busca de riquezas y tesoros españoles provocaron centenares de naufragios, especialmente en las inmediaciones de la isla.
Las historias del pasado marítimo y los barcos hundidos han empezado a interesar a los dominicanos y a los turistas que visitan el país. Recuerdo que durante un viaje que realicé en el año 2008 adquirí tres libros referentes a los episodios más famosos.