El Rescate del Naufragio del Baltic Ace en 2014

El transporte marítimo puede ser efectivo por las miles de toneladas de mercancía que pueden llegar a transportarse en un sólo viaje, pero además de ser altamente contaminante, es peligroso. El hundimiento de alguno de estos gigantes del transporte puede suponer no sólo la pérdida de vidas, también un desastre ecológico.
Fue el caso del Baltic Ace, un barco de 13.000 toneladas que se hundió en 2012 a 64 kilómetros del puerto de Rotterdam, con 1.400 automóviles Mitsubishi y el equivalente a 100.000 barriles de combustible en su interior. ¿Cómo se extrae eso del fondo del mar? Pues la implicación en la tarea y el resultado fueron asombrosos. Un equipo de más de 18 barcos y 150 personas formaron parte de la operación de salvamento. Eficacia Holandesa en todo su esplendor.
Al momento del naufragio, luego de un choque con otro carguero, trece de sus 24 tripulantes fueron rescatados con vida, incluido el Capitán. El Servicio de Guardacostas de Países Bajos recuperó los cuerpos de cinco marinos, mientras que los otros seis se asumieron, como fallecidos. Luego de fondear cinco boyas cardinales para marcar el lugar del hundimiento, el MV “ARCA” realizó un relevamiento hidrográfico de la zona. Los resultados dejaron en claro que los restos presentaban un peligro directo para la navegación, sondándose solo seis metros entre la superficie y los restos del buque hundido.
Poco a poco se fueron extrayendo las pesadísimas piezas, aunque el proceso tuvo que ser interrumpido en varias ocasiones debido a las tormentas. Gracias a los escáneres, los buzos pudieron sacar las partes restantes. Los restos fueron reciclados, incluyendo los 1.400 vehículos que transportaba el buque al momento de su hundimiento. La operación duró casi cuatro años. y todo el proceso quedó documentado en este vídeo. Una lástima que el Titanic descanse a tanta profundidad.