Esta vez el nuevo barco de Vihlen tenía cinco pulgadas menos que el April Fool. Allí se entera de que su proyecto no era el único. Su contrincante en el desafío era nada menos que su amigo y émulo de aventuras Tom McNally, cuyo barco el Big C era una pulgada y media mas corto que el Father's Day. Decidido a ganar el título por la travesía del Atlántico de Oeste a Este en el barco de menos eslora, volvió a Homestead y recortó el casco del Father's Day reduciendo su eslora en dos pulgadas, retornando luego a Saint John en Newfoundland para un nuevo intento.
Antes del fin del año zarpó nuevamente, esta vez con destino a Falmouth en Inglaterra y con su barco de solamente 5 pies y 4 pulgadas. La travesía fué bastante mas complicada que la anterior, primero porque los vientos en el casi Atlántico Norte difieren en dirección e intensidad con los Alisios que en determinada época del año soplan con constancia e intensidad, justamente en la dirección Este Oeste. Cumplidos ciento quince días, arribó finalmente al puerto de destino,haciéndose acreedor al título del record del barco de menor eslora que unió las costas de ambos continentes.
Un título similar al que hasta ahora ostenta Hugo Vihlen a sus 91 años, se adjudica al barco de menor desplazamiento en realizar esta travesía. Por ahora corresponde al noruego Hannes Lindemann quien cruzó el Atlántico en un kayak plegable.