Día Mundial de la Tierra
Se estableció el 22 de Abril, a iniciativa del Senador norteamericano Gaylord Nelson, preocupado por como la conducta humana está afectando el estado de nuestro planeta en lo que hace a contaminación de las aguas, calentamiento global, calidad del aire, deforestación, abuso de explotación de los recursos del mar y otras conductas que atentan contra la integridad de la Tierra.
La primera manifestación relacionada con este día se realizó el 22 de abril de 1970. Participaron dos mil universidades, diez mil centros educativos de primer y segundo nivel y centenares de diversas asociaciones ambientalistas.
Las repercusiones de estos actos llevaron a que en varios países los gobiernos crearan diversos organismos de control y protección ambiental. También surgieron los primeros movimientos "verdes" que intentan lograr peso político y protagonismo en las decisiones de sus gobiernos en temas ambientales.
Especial hincapié se hace sobre el consumo de combustibles fósiles, el calentamiento global, la contaminación de los recursos acuáticos en cuanto a agua potable, la super contaminación de los océanos con los desechos plásticos, el crecimiento de los desiertos a causa de la deforestación y el agotamiento de los recursos ictícolas afectados por la sobrepesca.
Periódicamente se hacen congresos, encuentros y simposios a nivel internacional que hasta el momento, y a pesar de concordar en los riesgos que implican las situaciones enumeradas, finalizan en pomposas declaraciones pero sin medidas trascendentes.
En nuestro país en particular, las medidas son tímidas e ineficientes. Se implementa una política de bolsas plásticas y sorbetes mientras que se permiten los envases de plástico en botellas de bebidas, bandejas de presentación de alimentos, telgopor a granel y en formas de empaque de electrodomésticos, todo lo que mas temprano que tarde finaliza en el mar.
Se promocionan los vehículos eléctricos, pero se omite decir que la energía que necesitan se produce mayoritariamente quemando combustibles fósiles. El plástico y sus derivados tienen cada día mas espacio en los hogares y las selvas son arrasadas por ambiciones auríferas y madereras, desplazando o condenando a muerte a multitud de especies animales y vegetales.
Concluímos entonces que en este Día de la Tierra no hay nada para festejar y en cambio mucho para lamentar.