Hallazgos al Alcance de Todos
Existen personas aficionadas a buscar metales, no solo para encontrar tesoros, sino también para hallar piezas que han quedado sepultadas por la historia de la geología. No siempre sus búsquedas terminan en riquezas, pero en ocasiones la Diosa Fortuna premia su constancia.
Los tesoros ocultos han estado casi siempre muy relacionados en la imaginería popular con asaltos de piratas. Ya en el siglo V a. C, el mar Mediterráneo vivió la proliferación de estos, quienes se dedicaban a asaltar barcos, dejando, tanto en las profundidades del mar como en las capas superficiales terrestres el fruto de sus correrías. los piratas apenas tienen que ver con tesoros, sino más bien aquellos que ostentaban joyas y reliquias, reyes, emperadores o comerciantes,
En abril de 2021, en la localidad de Alingsås (Suecia). el caminante Tomas Karlsson trabajaba en la actualización de un mapa de la zona cuando de pronto se topó con un tesoro formado por 50 joyas y reliquias. Al ser analizado por los arqueólogos, descubrieron que este databa de la Edad de Bronce, es decir, que tenía al menos 2.500 años de antigüedad. Además, se sabe que fueron propiedad de una mujer de alta curnia de la época. Encontrar estos tesoros es bastante común, ya que los animales suelen desenterrarlos. Aunque sin duda es una hazaña sorprendente.
Tampoco es extraño encontrar tesoros ocultos en el fondo del mar, aunque es bastante improbable. Para narrar este hallazgo hay que viajar hasta la bahía de Portitxol, en Alicante (España). También este año, una familia buceaba y dieron con lo que parecía una moneda de 10 céntimos con una imagen griega o romana. Siguieron indagando en las profundidades y lograron extraer 53 monedas correspondientes a los IV y V, el fin del Imperio Romano. Se cree que el tesoro fue ocultado por un terrateniente romano de la época, por miedo a que las invasiones bárbaras dieran con su patrimonio.
Existen personas aficionadas a buscar metales, no solo para encontrar tesoros, sino también para hallar piezas que han quedado sepultadas por la historia de la geología. Así ocurrió a principios de 2021 con Ole Ginnerup Schytz, de Dinamarca. Este aficionado preguntó a un amigo si podía buscar metales en su propiedad. Horas más tarde, había encontrado el que sería uno de los mayores tesoros de oro de época previkinga. Enterrado hace 1.500 años por un caudillo de la Edad de Hierro, estaba conformado por 22 objetos de gran valor.