Probablemente, este sea el descubrimiento mas reciente. El hallazgo tuvo lugar el año pasado en la ciudad de Augsburgo, en Baviera (Alemania). El tesoro enterrado estaba formado por más de 15 kilogramos de monedas de plata. En total, más de 5.500. Estas son denarios, las monedas más comunes del Imperio Romano, aunque su valor es realmente elevado. No se estableció el origen o el antiguo propietario de las monedas, aunque la suma de todas ellas se iguala al salario medio de un legionario de la época multiplicado por 15 veces. Quizás un intento de ahorro para el final de su carrera.
De nuevo, los protagonistas son unos aficionados que se compran un detector de metales. En este caso hay que viajar hasta Gran Bretaña, en una propiedad cercana a la ciudad de York, donde un matrimonio hizo un hallago espectacular. Estos, Buffy e Ian Bailey, pensaron que se trataba algún anillo cuando el detector de metales comenzó a pitar. Sin embargo, desenterraron un libro muy pesado y brillante. El tesoro oculto tan solo pesaba 50 gramos y hace referencia a una Biblia del siglo XIII, fabricada con oro de 24 quilates. En total, su valor asciende hasta las 100.000 libras
Con el aumento de las temperaturas de los casquetes polares a causa del calentamiento global, también se deshielan varios glaciares, una desgracia global que amenaza al planeta Tierra. Gracias a este fenómeno, un equipo noruego descubrió una vela de cera conservada en el hielo. Gracias a la caja de madera donde se escondía, se pudo datar como de hace 500 años, única fuente de luz nocturna. Si bien el valor monetario dinero no es lo mas importante, el valor del descubrimiento radica en que la vela de cera retrotrae a los arqueólogos a historias de otros tiempos.
En las costas del Uruguay hay muchos cazadores de tesoros aficionados, aunque pocas veces han tropezado con hallazgos de subido valor monetario (han habido excepciones), pero su constancia ha servido muchas veces para rescatar un trozo de nuestra historia.