Pasaron finalmente las Elecciones Nacionales, afortunadamente con la disciplina civil que ha caracterizado desde siempre este acto soberano de los uruguayos.
Desde nuestra posición, y fieles al espíritu apolítico de Jolly Roger, no importa el resultado. En cambio sí importa la actitud indiferente de la casi totalidad del espectro político con respecto a la gravedad de la situación ambiental.
La propaganda, los discursos y los debates previos al acto eleccionario dejaron totalmente de lado temas tan importantes como el agua que bebemos, el uso de nuestros suelos, la soberanía sobre cursos de agua, amenazada por la Ley de Riego, y la cesión de derechos sobre nuestro mayor río interior y, peor aún, del Oro Blanco del agua subterránea.
"Sólo la voz de unos cuantos les opuso resistencia" dice la canción y ha resultado malamente cierto. La desinformación y la mentira continúan haciendo daño, sembrando esperanzas de un desarrollo que, en caso de consumarse se hará al precio de desvirtuar lo que trató de imponerse como bandera el "URUGUAY NATURAL".
El grupo que lucha contra este avasallamiento de nuestra soberanía sobre los recursos naturales del Uruguay, continuará bregando para evitar que el disparate se consagre, o que quienes tendrán poder de decisión abran los ojos a una posible realidad catastrófica.
Ojalá nuestros representantes lleguen a comprender que fueron elegidos para la custodia de la vida del pueblo que gobiernan, de su territorio, de su soberanía y no para ser sirvientes de intereses extranjeros que nos despojan de nuestra riqueza a cambio de nada.
  Long John Silver Hermano de la Costa