El 1 de noviembre de 1914, desde el Glasgow los navegantes británicos lograron avistar en el horizonte el humo provocado por las chimeneas de las embarcaciones alemanas. Cradock y la flota británica estaban por enfrentarse al peor escenario posible. Superados en cantidad de naves y con una avasalladora potencia de fuego, pues a pesar de que el calibre de los alemanes era menor, la cantidad de cañones era abrumadoramente superior. Además el estado de la mar hacía muy difícil la comunicación entre naves.
Ambas escuadras se avistaron al atardecer a 50 millas al frente de la bahía de Coronel: la escuadra alemana provenía de alta mar hacia el este y la británica iba pegada a la costa hacia el norte. Cradock pensó en un ataque rápido y viró hacía la escuadra alemana con el Good Hope y sus cañones de 235 mm; a su vez, Von Spee viró a babor y se colocó paralelo. El SMS Scharnhorst disparó hacia el Good Hope con un mayor peso y cadencia de tiro que el británico. El SMS Gneisenau disparó sobre los navíos menores. A la décima andanada, la escuadra británica estaba desbaratada.
Los testigos cuentan que los cañonazos se oían desde la costa, a pesar de los cientos de kilómetros de distancia. Algunos cuerpos llegaron a la playa de Coronel, en cambio otros jamás fueron encontrados.En la batalla perecieron más de 1.600 británicos. Las naves Glasgow y Otranto lograron huir. El Almirante Christopher Cradock cayó en la batalla que demostró el poderío de los busques germanos.
Dos días después, la escuadra de Von Spee atracó en Valparaíso. En el puerto, la colonia alemana recibió como héroes a los navieros, quienes en poco tiempo cargaron a tope las naves de carbón para una nueva y arriesgada misión: bombardear las instalaciones militares británicas en Islas Falkland, contienda conocida como la Batalla de Las Malvinas, donde el vicealmirante Von Spee perdió la vida en manos de tropas enemigas.
El golpe al orgullo británico fue duro, ya que desde 1741, en la Batalla de Cartagena de Indias, a manos de los españoles, la Marina Real Británina no había visto una derrota tan humillante. El Primer Lord del Almirantazgo recién asumido, Sir John Arbuthnot Fisher, ordenó la inmediata partida del almirante Sir Frederick Doveton Sturdee, hasta entonces jefe del Estado Mayor Naval y quien había negado los refuerzos solicitados por Cradock.
Después de la batalla, la escuadra alemana anduvo victoriosa por los puertos chilenos y retrasó su partida a su futuro destino en 18 días que serían cruciales. Esto perdería a Von Spee, pues dio tiempo a los británicos para preparar la venganza a la afrenta de Coronel en la Batalla de las Islas Malvinas donde la flota alemana fue derrotada, resultando hundido el SMS Scharnhorst y perdiendo la vida el Vicealmirante Maximilian Von Spee