Don Jorge Heguilor Creador de Barcos
La Argentina es sin duda el país sudamericano donde la náutica alcanza el mayor desarrollo. Su palmares incluye grandes navegantes como Vito Dumas, diseñadores de nivel mundial como Germán Frers pero el personaje que hoy nos ocupa tuvo un papel fundamenal en la accesibilidad del deporte náutico a todos los niveles.
El 28 de Setiembre pasado, a la edad de cien años, arrió sus velas Don Jorge Heguilor, diseñador y constructor de los veleros H, insignia que abarcó a mas de 700 veleros que hacen parte de la historia náutica argentina.
En el año 1970, decidió hacerse un barco para sí mismo. Era la época en que la mayoría de las embarcaciones se hacían de madera. Heguilor se inspiró en los barcos clase Quilmes que eran barcos comunes en la zona. El objetivo fue lograr un barco de plástico que le permitiera cruzar el Río de la Plata, con cabina, chico y económico. Dos años después, finalizado su barco, una persona se acercó y le pidió le hiciera un barco igual al suyo. En un primer momento rechazó el pedido, aunque reflexionó y ofreció a esa persona y a otras cinco darles el kit para el armado de sus propios barcos, los primeros de la que fuese la exitosa serie H20.
Salieron también de su astillero otros veleros de clase como loe H19, vendidos al costo a condición de que su uso fuese educativo o los H26, ya un barco de recreo, uno de los cuales fue su barco durante el tiempo que la salud le permitió navegar. Algunos de sus barcos H20 llegaron a navegar aguas antárticas y un H26, cruzar el Cabo De Hornos.
Justamente, a bordo de su H26 fue que conocimos a Don Jorge, en el COPYC de Conchillas, lugar habitual de recalada. Una persona sencilla, amable y con un buen humor contagioso. A petición de un amigo, quien necesitaba modificar su H20 tuvimos después varias comunicaciones en las que Don Jorge respondió con amabilidad y paciencia a las preguntas de un lego.
Los clubes náuticos de Buenos Aires, los clubes de los litorales de Argentina y Uruguay tienen en sus marinas numerosos veleros H20 y H19 que han dado buenísimos resultados para la navegación de nuestras aguas y para la difusión del deporte de la vela.
Que el mas allá reciba a Don Jorge con buenos vientos y que tenga la certeza de que su memoria perdurará en la historia de la náutica.