Un Veterano de Guerra Bajo las Olas de El Emir
Los cientos de buques hundidos que se encuentran a lo largo de las costas uruguayas son testimonios que forman parte de nuestro Patrimonio histórico cultural.
Uruguay “guarda” bajo sus olas, fragmentos de la historia en naufragios que van desde el siglo XVI hasta el siglo XX.
En setiembre de 1943 en el astillero Bridge, en Illinois USA, nacía el USS LST 511 (clase Landing Ship Tank). Un tipo de barco que construyó la marina norteamericana para participar en la segunda guerra mundial. El LST es un diseño especial de buque capaz de cargar tropas y vehículos y desembarcarlos en cualquier tipo de costa. Este buque en particular, participó del famoso Desembarco de Normandía, transportando tanques a la playa Utah. Por esta actuación, recibió la famosa “Estrella de batalla” que premió a las acciones más determinantes de la guerra. El 21 de enero de 1945, se retira de la flota norteamericana y se envía a un astillero para ser reducido a chatarra.
Pero el destino a veces cambia los rumbos, ¡y el LST 511 fue comprado antes de ser aplastado! El grupo empresarial argentino Pérez Companc, gracias a una intermediación religiosa, logra comprar a un costo bajísimo el buque y lo vuelve a bautizar como “Santa María del Luján”. El primer destino “comercial” del LST fue transportar petróleo. Entraban y salían al buque camiones cargados de carbón desde el sur argentino. En 1963 fue vendido a la empresa Marifran SA para transportes en general desde distintos puertos de Sudamérica.
Una madrugada de niebla cerrada en julio de 1965, el Santa María del Luján con toda su historia y vida de mares, eligió su puerto definitivo: El Emir .
Tassano cuenta la historia que pudo ver aquel año:“La madrugada del 21 de julio de 1965 fue muy diferente para los vecinos de Punta del Este; una niebla espesísima envolvía la costa y la ciudad; una sirena desconocida invadía con su insistente ulular el balneario y sus alrededores. Los vecinos se preguntaban inquietos por el origen de ese sonido…”. “El buque Santa María de Luján, que había zarpado pocos días atrás de Porto Alegre con destino a Buenos Aires, en virtud de la niebla cerrada, torció su rumbo hasta encallar a 150 metros de la orilla de la playa El Emir”.
La embarcación que pertenecía a la compañía argentina Marifran S.A. contaba con una tripulación de 28 hombres más el capitán. Su cargamento era de madera, de pino Brasil. Se trataba de una carga importante: 1.950.000 pies cuadrados de tablones