Existe una leyenda acerca de dos jóvenes que se adentraron en la Chinkana Grande para nunca volver. Según se cuenta, explorando esos túneles y después de varios días caminando entre pasadizos, hallaron un choclo de oro. Tras su hallazgo intentaron retornar a la entrada pero no pudieron, Uno de ellos murió en su desesperación, pero el otro con gran esfuerzo logó salir por la Iglesia de Santo Domingo, pero murió con la mazorca de oro en sus manos.
Las chinkanas mas accesibles de la Ciudad del Cusco se hallan en dos sectores que son parte de Saqsayhuaman, aunque no todos pueden adentrarse y filmar. La Chinkana Chica está a unos 150 metros de Suchuna y es accesible al público. La Chinkana Grande está aunos 200 metros de la chica, pero por razones de seguridad está cerrada al público.
Nadie tiene permitido el acceso a estas cuevas debido a que muchas personas se extraviaron. Por esta razón el entorno se conoce como "Zona X". Además, si su trazado pudiese observarse desde el aire, conformaría una X, tal si como su diseño hubiese sido efectuado desde los cielos de Cusco. El sector, día a día, se va convirtiendo en un importante atractivo turístico, mas por su belleza y misterio como por una serie de fenómenos extraños que se cuenta suceden por allí.