Cada tripulante bajo el mando de Magallanes disponía de unos dos metros cuadrados de “rancho”, espacio algo menos exiguo de lo habitual. Servía, como poco, de dormitorio-despensa de cada tripulante, que había que zafar para el combate Los hombres de mar tenían asignadas las tareas en función de su oficio:

  • Los más inexpertos y jóvenes, pajes y grumetes, solían realizar las labores más peligrosas y desagradables.
  • Los marineros, las propias de la marinería.
  • La maestranza embarcada, como los calafates, buzos o boteros, obras de reparación, conservación y recuperación.
  • Los oficiales y mandos dirigían y organizaban la embarcación.
  • Otros oficios, como despenseros, cirujanos, capellanes y hombres de guerra, contaban con unas funciones bien delimitadas.
  • Todas estas tareas tenían como objetivo mantener organizado el barco ante las inclemencias meteorológicas, los problemas estructurales, la enfermedad, la escasez y las propias labores de navegación y combate.

    La calidad de los alimentos dependía de muchos aspectos. Navegar sin tocar tierra durante mucho tiempo, como le pasó a Magallanes durante la travesía del Pacífico, provocaba la escasez y el deterioro de alimentos por la propia insalubridad marina, por lo que era común llevar mucha comida en salazón y deshidratada. No obstante, los navíos se proveían de muchas otras vituallas, como pasas, arroz, carne y los alimentos que el mar proporcionaba.

    Normalmente, tanto el cirujano como el barbero eran incapaces de curar a los enfermos, realizando sangrías y aplicando ungüentos poco eficaces. La muerte era cotidiana, y no solo llegaba por las enfermedades. En muchas ocasiones se producía por heridas mal curadas que se infectaban, por naufragios, motines, castigos o por contiendas internas y externas. La estrecha relación con la muerte provocaba en estos hombres una creciente necesidad religiosa.
    Por todo ello, la vida en el mar era realmente peligrosa e ingrata. Aunque hubo quienes obtuvieron sustanciales beneficios, muchos hombres hallaron la muerte durante la travesía. En todo caso, todos participaron en un histórico viaje, vieron nuevas tierras, conocieron asombrosas culturas y conectaron el mundo por primera vez.