El Océano Artico o el Océano Glacial Artico es la parte más pequeña de la cubierta líquida de nuestro planeta. Se extiende al norte del Círculo Polar Artico, ocupando el área entre Europa, Asia y América del Norte. Abarca unos 14 056 000 Km2 de extensión​ y sus profundidades oscilan entre los 2000 m y 4000 m en la región central, y los 100 m en la plataforma continental. Su profundidad media es de 1205 m bajo el nivel del mar. Limita con la parte norte del Atlántico de donde recibe importante caudal a través de los estrechos de Bering. entre Rusia y Alaska que lo separa del Pacífico. Limita también con el litoral septentrional de Europa y Asia.

Grandes masas de hielo protegen durante todo el año a este océano de las influencias atmosféricas. En su parte central pueden encontrarse casquetes de hielo de hasta cuatro metros de espesor. Las grandes capas de hielo suelen formarse por el deslizamiento de grandes paquetes de hielo uno sobre otro.
A pesar de las bajas temperaturas que se registran sobre sus bloques, existen una variedad de animales que se han adaptado a ese habitat, no en forma permanente pero sí en migraciones estacionales. En cambio la riqueza en fauna de sus aguas es enorme.
Asombra el tamaño de esta verdadera obra monumental de la Naturaleza. Las ballenas azules eran abundantes en casi todos los océanos hasta comienzos del Siglo XX. Durante más de cuarenta años fueron cazadas hasta casi su extinción, lo que incentivó su protección por parte de la comunidad internacional en 1964.​ Un informe estimó su número entre 5000 y 12 000 ejemplares en todo el mundo, localizados en al menos cinco grupos, aunque una investigación más reciente sobre la subespecie pigmea sugiere que estos datos pueden ser una subestimación.