El Ministerio de

Medio Ambiente

Uno de los cambios que ha introducido el nuevo gobierno en la integración de su gabinete fue la creación de un nuevo ministerio, asignándole los cometidos que antes caían en la esfera del MVOTMA.
La idea en sí es aparentemente excelente, pues a la fecha, nuestro país enfrenta varios desafíos ambientales y ecológicos, areas que son de estricta competencia del recién nacido organismo.
Surgen de inmediato varias preguntas :
Cómo se conciliará el interés de las corporaciones sojeras que con su saturación de fertilizantes y agroquímicos han contaminado todos los cursos de agua que bebemos, afectando nuestra salud ?
Que medidas de limitación de monocultivos (eucaliptus y soja) podrán adoptarse para proteger segmentos de fauna imprescindibles como las abejas, hoy diezmadas por insecticidas, y afectando además a las especies que dependen de innumerables especies de insectos para su alimentación (Pájaros, batracios, etc.) ?
Hasta que punto se dotará de recursos al Ministerio y a la Armada para controlar la pesca predatoria por parte de barcos chinos y brasileños que campean impunes en nuestras aguas territoriales?
Que potestades tendrá esta nueva rama del Ejecutivo para crear y conservar areas protegidas como humedales costeros, bosques indígenas y evitar la depredación de las especies que en ellas habitan ?
Es evidente la colisión que se produce entre los intereses económicos y el tema ambiental. Cada día se siembran mas hectáreas de soja con la consiguiente saturación química y agotamiento de suelos. Cada día más tierras productivas pasan a manos del imperio celulósico y contaminante.
Cada día especies nativas se ven arrojadas fuera de sus habitats a tristes destinos. Es sobrecogedor ver garzas y gallaretas tratando de adaptarse a las costas marinas, muriendo en el intento, Avistar hoy churrinches, cardenales amarillo o azules son casi milagros y decenas de especies se ven solamente en fotografía.
Con este panorama nuestras esperanzas de una gestión que redunde en conservar y/o restablecer el equilibrio ecológico en nuestro país nos parece muy difícil, casi utópica. Que no se genere una nueva estructura burocrática inoperante como lo es (o lo fue) la malhadada y lamentable gestión de la COTRYBA.