Mientras que en Finlandia el gobierno prohibe a la Empresa UPM la construcción de una nueva planta de producción de celulosa, en nuestro país se rumorea ya un proyecto del mismo tipo en la Cuenca de la Laguna Merin y probablemente varios mas. Existen ya contactos entre los gobiernos de Uruguay y Brasil referidos a dragados y obras de infraestructura portuaria en la zona.
Esto, que en apariencia sería un emprendimiento multinacional muy positivo para el desarrollo de la zona de ambas márgenes del espejo de agua, proyecta sin embargo una sombra de sospecha sobre el verdadero fondo de la cuestión. No será que de la misma forma que le vendieron a muchos uruguayos la historieta del ferrocarril central y de los diez mil puestos de trabajo, nos quieren vender el cuento del desarrollo de la zona ?
A medida que se van conociendo unas cuantas verdades, el pueblo uruguayo va tomando conciencia de que el ferrocarril central es realmente el Tren de UPM, de que la obra se está haciendo a rajatabla, perjudicando a cientos de propietarios de los padrones por donde circulará, y que quienes sueñen en embarcar su producción o viajar como pasajeros tendrán que esperar hasta que la empresa se vaya de nuestro país.
Que las decenas de miles de puestos de trabajo no son tales y que, en la zona de influencia la empresa no contrata mano de obra local, sino que la importa. Que las cifras que pagará UPM, en impuestos y otras contribuciones, son microscópicas en relación al monto de las ganacias que la empresa extraerá de nuestros recursos naturales.
Ni hablar del adefesio jurídico que impide por 50 años cualquier cambio legal que afecte las prerrogativas de UPM, Un contrato firmado en secreto, entre gallos y mediasnoches deja relegado al Parlamento a la función de títere de la empresa finlandesa. Horror...!!!
La voracidad de esta multinacional y la obsecuencia de nuestras autoridades no tienen límites y solamente la acción de un pueblo consciente será capaz de detener su avance. Por eso es que apoyamos el Proyecto de Reforma Constitucional, para frenar el avance de estos depredadores de nuestra economía y de nuestros recursos naturales.
  Long John Silver Hermano de la Costa