En Alemania y Suiza los barberos escaseaban en el siglo XIV, pues era costumbre que los hombres llevaran barba. En consecuencia, los soldados recurrían a los trasquiladores, para que extrajeran puntas de flecha o proyectiles. Estos eran muy hábiles con cuchillos y tijeras, pues les pagaban por oveja trasquilada, y les cobraban por cada animal que lesionaran en el proceso.
Los cirujanos barberos y  los trasquiladores cirujanos, que en alemán eran llamados feldschärer, trasquiladores de campo, eran requeridos especialmente en tiempos de guerra, como la guerra de 30 años (1618-1648), Por eso llegó a ser común que los regimientos se hicieran acompañar por ellos. Según se puede ver en el museo de Zurich,  los trasquiladores-cirujanos llevaban sus instrumentos en un saco que colgaban del extremo del cayado, que solían colocar sobre uno de sus hombros cuando marchaban con la infantería. Los conflictos de competencia entre médicos, cirujanos y barberos, llevaron en 1540 a Enrique VIII, rey de Inglaterra, a fusionar las corporaciones de cirujanos y barberos. Por tal razón, todos los cirujanos-barberos en la edad de oro de la piratería, debían ser miembros de  la Compañía de Barberos-Cirujanos de Londres.
Ello era muy conveniente pues, a pesar de que el cine muestra a los piratas barbudos para acentuar su rechazo a la sociedad, basta ver los cuadros de la época para ver que por razones de seguridad, sobre todo en las maniobras de velas, la moda era ser lampiños.
Edward Teach era conocido como Barbanegra, justamente porque su larga barba negra era inusual. Por otra parte, las navajas eran caras y difíciles de manejar, por lo que no estaban al alcance de cualquiera. En consecuencia, el trabajo de todos los días requería más de las habilidades como barbero que como cirujano. Estas últimas se reducía a curar las frecuentes mordeduras de ratas, alguna fractura debida a accidente, y la llagas de la sífilis, plaga que los marinos europeos difundieron por todos los mares del mundo.  Los combates, en los que incluso debían practicar amputaciones, eran menos frecuentes de lo que se cree.
En 1629 el rey Carlos I de Inglaterra dispuso que todo barco inglés llevara un cirujano-barbero abordo. Siendo generalmente más educados que otros oficiales, algunos de ellos, como Lionel Wafer, que navegó con los piratas Davis y Sharp, dejaron interesantes crónicas de sus viajes.  Por ello, en 1726 el cura irlandés Jonathan Swift (1667-1745), utilizó el personaje de Lemuel Gulliver, cirujano-barbero, para escribir una sátira sobre los viajes y las aventuras de los marinos  de su época. Finalmente, en 1745 el rey Jorge II de Inglaterra ordenó separar los oficios de barbero y cirujano, con lo cual  el cirujano - barbero desapareció de los barcos.  A mediados del siglo XIX, médicos y cirujanos empezaron a ser recibir la misma formación en las universidades, dando origen al médico cirujano. Los cirujanos-barberos pasaron a zonas rurales remotas y terminaron por desaparecer.
 

Jorge “Tai Fung” Schaerer
Rol 713
NAO CHICUREO