Un tema crítico y fundamental para el buceo autónomo es conocer como se comportan los gases al ser sometidos a una presión. Los gases, al ser incapaces de mantener una forma o volumen, se reparten uniformemente por todo el volumen de su contenedor, siendo la densidad de un gas muchísimo menor que la de cualquier liquido o sólido.
Cuando nos metemos bajo el agua experimentamos un aumento de presión, cada vez mayor cuanta más profundidad alcancemos. Cada diez metros de profundidad la presión aumenta en una atmósfera. El aumento de la presión externa a que se somete el cuerpo del buceador no tendría mayor importancia si no fuera porque hace entrar en juego las leyes que rigen el comportamiento de los gases que contienen nuestros pulmones durante la inmersión. Además del oxígeno el aire que respiramos contiene nitrógeno. Al aumentar la presión a la que sometemos el cuerpo al sumergirnos, aumenta la cantidad de nitrógeno que se disuelve en la sangre. Los cambios de profundidad al ascender deben hacerse en etapas de descompresión a respetar muy concienzudamente, de acuerdo a tablas en las que se calculan las variables de profundidad y tiempos de inmersión.
El buceo amateur se limita a los treinta metros de profundidad, ya que hasta allí puede usarse el aire comprimido. En ese umbral el nitrógeno del aire disuelto en la sangre puede provocar la narcosis nitrogenada o "borrachera de las profundidades" al superar el nitrogeno en el aire, la presión parcial de 4 atmósferas.
Para inmersiones a mas profundidad, como es el caso de trabajos en plataformas petroleras o exploración científica, los buceadores respiran una composición de gases que limitan los riesgos que trae consigo el uso del nitrógeno. Sin embargo, también ellos deben respetar los períodos de descompresión que garanticen una vuelta saludable a la superficie. Una alternativa para inmersionbes prolongadas son las cápsulas de inmersión en las que los buzos permanecen sumergidos por dís anteros, en atmósfera controlada, haciendo innecesario el emerger al fin de cada tarea, limitando los largos períodos de descompresión al momento en que emergen.
Por supuesto que existen enormes diferencias entre el equipamiento usado por un buzo profesional y el que se usa en el buceo deportivo. La industria en sus requerimientos aplica la tecnología disponible en hacer la inmersión mucho mas cómoda y segura.